- ¿Por qué me tratas mal?
- Ya no te quiero, es la verdad.
- ¿Y es necesario que me trates mal?, suficiente es con saber que no me quieres.
- Es que me he dado cuenta recién, no me gusta cómo eres, siempre negativa, siempre llorando.
- Pero yo estoy así porque me tratas mal, por eso lloro, por eso me siento mal.
- Si no me fregarías con tus lloriqueos, no te hubiera tratado así. Ya no te quiero. Y tú tienes la culpa de eso.
Cuando los pensamientos se acumulan y necesitan liberarse, todo se concibe a pie de un árbol cuando puedo (lo ideal), o quizás es un deseo mio, porque pocas veces lo hago. En un autobús, en el sillón, caminando, donde sea, siempre es bueno sacarlos cuando se dan codazos entre ellos.
lunes, 3 de febrero de 2014
Reflexión de lunes.
Sentirse un estorbo por años en todo sentido, retenida por palabras vacías y muestras falsas de comprensión, insultos y disculpas, de nada sirve estar peleando o reclamando todo lo malo que sientes, al final será lo mismo, todo se vuelca en contra, el punto de desfogue, observada con lupa todo el tiempo.
Prohibido moverse, prohibido fallar, prohibido decir lo que sientes, a uno lo vuelve sensible y dependiente, por lo tanto, blanco fácil. Sentirse como una ficha, nunca segura o apoyada, no es la culpa de nadie más que sólo mía.
Uno mismo permite eso, uno mismo sabe lo que vale, y si uno mismo se quita el valor, actuará como eso, alguien incompleto, alguien infeliz, alguien amargado, porque a nadie le gusta sentir que tiene poco valor, ¿Eso vuelve amargado y susceptible cualquiera, no?.
"Eres bonita, inteligente, divertida, buenos sentimientos, eres valiosa, nunca lo dudes, ¿Quién no podría quererte?" No siento nada de eso. A todos les gusta lo bonito, pero lo real pocos lo entienden, siempre tuve esa presión de ser perfecta, de complacer a todos, anteponer al resto que a mí misma.
No soy perfecta, nadie lo es, pero nunca ha tocado mi turno, mi turno de sentirme bien así no sea perfecta, con defectos. Mi turno de poder cometer errores y aún así seguir siendo apoyada y comprendida. Mi turno de no sentirme juzgada por personas que aprecio. No sé qué es eso. Siempre he intentado hacer "lo correcto" y cuando caigo al vacío nadie me atrapa.
"Al final creo que tengo que cambiar, seguir mejorando, minimizar mis defectos, para que le sea más fácil a la gente de quererme o apreciarme por como realmente soy, porque así como estoy, siento que nadie lo hará." - Es el pensamiento que ronda mi mente, "autocompasión", saber que no es el camino.
En primer lugar; por supuesto que uno puede ser amado y valorado así tenga miles de defectos, sino todos pensaríamos lo mismo, sino no tendrías amigos, sino no hubieras crecido con anécdotas, es cuestión de "suerte" creo yo, de toparte con personas extrañas que tengan la mente abierta para poder entenderte, todo empieza así, todos tenemos diferente mentalidad, valores, crianza, lo bueno está en aprender y si alguien no te entiende no hay que catalogarlo, recuerda que así como a ti, a esa persona tampoco la entiendes y esa persona podrá entender a otros, no necesariamente a ti.
En segundo lugar; es una "necesidad", "dependencia" provocada desde niños, el sentirse aceptado por los padres, amigos, colegio, sentirse "admirado" por ganar un premio, satisfacción personal que depende de cómo te ven los demás. "Concurso del mejor amigo", "Mejor alumno de la clase", motivan, nos enseña a no ser "mediocres", a querer "mejorar", pero generan una presión innecesaria, muchos la malentienden con razones, deberían enseñarnos o reforzar en querernos y aceptarnos como somos, haciendo énfasis en mejorar y resaltar o encontrar nuestros talentos, que seamos conscientes de nuestros defectos o "carencias", que no hay "mejor persona" que otra. La baja autoestima debe ser tratada, es el principal obstáculo para poder sentirnos bien con lo que logremos.
En tercer lugar; ¿Y qué si nadie me comprende? ¿Y qué si nadie me quiere o acepta?, somos seres sociables así no lo aceptemos y claro que nos importa los demás, pero ese pensamiento que nos han impuesto desde pequeños puede ser cambiado, por supuesto que no viviremos en nuestra burbuja e ignorando o siendo indiferente a nuestra comunidad, relacionarse con personas u otros seres nos ayuda a el enriquecimiento personal, saca a relucir nuestra compasión o sentimientos de ayuda, amor y apoyo.
PERO, lo peor que podemos hacer es dejar de ser fieles a nosotros mismos, por ser fieles a los demás, al final, todos te verán bien y te aceptarán, pero el dolor que sientes por dentro sabiendo que no eres real, sabiendo que no eres tú mismo, te consumirá y matará más que ser tú mismo, hacer lo que quieras en tu vida y sentir que eres fiel a ti mismo, y que nadie te comprenda por ello. Colocando en una balanza: "¿Acompañado, valorado e insatisfecho personalmente?" o "¿Solo, no comprendido, pero satisfecho personalmente?", dos puntos extremos y ninguno se siente bien al 100%, pero, es algo que hay que considerar y decidir, para seguir caminando y disfrutar el camino, no el resultado.
sábado, 1 de febrero de 2014
All you need is..
No sé qué fue lo "más piña" en esta mañana:
-Que después de un tiempo sin manejar bici, después de estar en el taller por meses, al ir a mi trabajo el pasador de mi zapatilla se enganche en el pedal cuando estoy pasando por la entrada principal de una Iglesia, siento el tirón de mi pie enganchado, me caiga aparatosamente en la vereda, mientras un grupo de gente está ingresando a la Iglesia (seguramente la misa de las 9am), me caí de costado y la bicicleta encima, mi bolso tirado a un metrito y mi dignidad en el suelo conmigo (jaja).
- O que ninguna persona me ayude, de ese grupo de fieles católicos-cristianos que creen ser algunos "mejores personas" que los que no practican el catolicismo, el lema principal es "Amar al prójimo", pero al momento de demostrarlo no me dieron la mano, no generalizo, bueno, ese grupo que me tocó que entraba era muy variado, entre adultos, adultos mayores, jóvenes y adolescentes.
Algunos golpes en la cadera y brazos, moretones chiquititos y dolor en el tobillo, nada grave.
Ahondando en el tema:
No sirve de nada creer en alguna religión o de practicarla, rezar, golpearse el pecho (cualquier religión que sea) si en la práctica dentro de la sociedad no vas a aportar nada positivo. Mi caso no es nada por supuesto, pero hoy en día no nos sorprende que ocurran asaltos a plena luz del día y la gente indiferente, por el miedo al ridículo o consecuencias, prefieren no meterse porque el asaltante puede estar armado, lo cual es comprensible, la vida vale un celular, una billetera o un auto hoy en día (ese será otro tema).
El Punto, es que, la religión ha sido mal empleada desde el principio quizás, el objetivo principal de cualquier religión creo es dar pautas para vivir una vida "feliz y en armonía" (estos conceptos varían dependiendo la religión), en sociedad, con los demás, "haz el bien sin mirar a quién", "No odies a nadie, sé amistoso y compasivo" , "Lo que te sucede ahora es resultado de lo que hiciste en el pasado, obrar bien", "Ser generoso", entre otras. En sí, normas sociales para convivencia. ¿La diferencia entre todas ellas?: Consecuencias y comienzos diferentes. Es todo. El objetivo es el mismo, vivir en armonía.
No eres "mejor persona" si practicas los principios de alguna religión, pero practícalos pues, no están escritos para admirarlos; rezándole a la virgen, teniendo tu rosario, o cantando mantras mientras que en la calle no ayudas al enfermo, a alguna víctima de injusticias o eres indiferente.
Te queda ese consuelo, ¿no es cierto?, de ser cristiano, hinduísta o de alguna religión, automáticamente sientes que estás "asegurado", "salvado", como pertenecer a un club, a una sociedad cerrada.
Menos diferencias, por favor, y más unión, sea de donde vengan, crean en lo que crean, no vivimos todos en una misma región para tener la misma cultura o creencias, la única cultura, principio que debe ser universal, la del amor.
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