Ganas de querer dormir todo el día, evitando la vida, dejando que los días pasen, alejándose de la gente, porque uno está en una "zona de confort" (ni de tan confort), una zona donde uno de siente seguro, seguro con sus propios pensamientos, siente que no tiene nada más que hacer, y es porque no tiene nada más que hacer. Mantenerse estático no es pasajero, tenemos la falsa idea de esperar que las cosas pasen, aunque suene trillado y lo es.
Cuando tenía 15 años y sufría las idas y venidas de la adolescencia, con una baja autoestima, el corazón roto por el primer amor, no alzar mi voz, manteniéndome al margen de todo, neutral, saber que soy joven, una niña, de lo único que me sentía segura era que: "En 5 años no seré así, seré más madura, habré superado mi timidez, participaré en clase, haré amigos más rápido, no seré conocida como la "tímida"..
..5 años después, ya en la universidad, no participaba en clase, no hacía amigos rápidamente, en realidad sólo tuve 3 buenos amigos, de los cuales sólo me hablo con dos y veo a uno, los demás, sí, compañeros para divertirse, reírse de vez en cuando, pero nunca tuve un gran grupo, nunca fui a alguna kermesse con mi grupo o de viaje, nunca fui a una fiesta de la universidad, no estaba en ningún grupo, mientras muchos lo veían normal encontrarse en mi situación, yo me sentía mal, pero aún así pensaba: "Cuando termine la universidad tendré mi grupo, tendré mis amigos, mis anécdotas, las reuniones en casa, lista de invitados para mi cumpleaños", ni qué pensar de la participación en clase: Sólo una. Y no fue participación, fue necesidad, nos subían puntos por participar. Me sentaba adelante para que escuchen mi voz y si algún día llegaba tarde y me sentaba al fondo, tenía ansiedad toda la clase, para que no me miren, ni me pregunten algo (ese será otro tema) y pensaba: "Me faltan dos años, al terminar la universidad ya habré superado este tema"..
.. Termine la universidad con algunos logros debo admitirlos, pero no superé por completo, habré superado un 30% aquella timidez y un 5% la ansiedad de estar en clase, sentir la presión de hablar o participar, bueno, en realidad un 2.5%. "¡Me gradué! El trabajar me dará las bolas que necesito para superar todo esto, ya estoy hecha una profesional, adulta, 22 años, tengo que dejarme de éstas trabas, la responsabilidad me hará madurar."..
.. Dos años después y aquella sensación de no lograrlo me hace pensar: "¿Por qué me he quedado?", tengo un trabajo, del cual pienso renunciar pronto, tengo miles de ideas en la cabeza, el cambio ha sido de adentro, aún no sale, ordenarse es lo más "difícil" pero pierdes tiempo, el tiempo se esfuma y recuerdo cuando tenía 15 años como si fuera hace poco. ¿No maduro?, la experiencia y las vivencias te hacen madurar, los obstáculos y pruebas te harán crecer, me encerré o me quedé por miedo, admito que he crecido mucho, pero no como debería, aún siento que tengo el pensamiento de una persona de 17 años, aún siento que me falta.
El tiempo no hace madurar a nadie, tengo amigos y conocidos en sus 40s que son tan inmaduros como alguien de 18, que aún no tienen nada fijo ni realizado, que han vivido sin aprender.
La madurez va de la mano con la capacidad de aprender. Si no "sabes" aprender, nunca madurarás y vivirás cometiendo errores que reincides, no se aprende la lección y se llega al próximo nivel, no se sube de plataforma.
Lo primero que nos deberían enseñar es a aprender, a saber aceptar las situaciones que no dependen de nosotros, a que si algo no da resultado en una determinada situación, es mejor cambiar de plan. Eso nos ahorraría muchos lamentos, tanto ajenos como propios. ¿Ahora? A aplicarlo, con sus altas y bajas.